domingo, 20 de junio de 2010

hay demasiadas cosas esperándome
demasiadas puertas que nunca cerré por completo
demasiadas cenizas y tinta
que hoy me acusan y torturan mientras duermo

4 comentarios:

m dijo...

esos pendientes interminables que guardan el secreto de la tranquilidad y el sueño...

Tomás Mielke dijo...

normalmente con las puertas abiertas se suele airear los ambientes, bueno o malos, pero dejar pendientes ciertas cuestiones vitales puede acusar de insomnio

nada, a cerrar a cal y canto

un abrazo

MujeresLibres dijo...

Todo es ponerse :)

Señor De la Vega dijo...

Mi Señora, a esas cosas las llamaban pesadillas y desaparecían al despertarse.
Le deseo que tenga hoy mejores sueños,
Suyo, Z+-----