semilla

ábreme
soy víscera
soy semilla infecunda
ramas que se estiran hacia un desierto
como brazos hacia una ausencia
vísteme no con flores
no con calidez ni prisa
vísteme de hierbas silvestres
y rocío de invierno

mis manos enajenadas
buscan tu rostro
dibujan una boca suave y húmeda
abren párpados cansados
un tronco pálido sostiene tu cabeza
un fervor de lunas te atrapa
y mis manos
que vienen a tu encuentro
que no te encuentran
mis manos que atrapan canciones épicas
que se buscan a sí mismas
y se chocan secas y temblorosas

y tu rostro que sigue inmóvil
el viento que te nace
el hambre de tus pulmones
tu mano que se suma a mis manos
pero no me busca
no peregrina hacia mi pecho
para sentir un corazón culposo
no recorre piel ni pelo ni sueño
tu mano quieta
tu cuerpo dulce
tu voz callada

y mis gritos
mis dedos gritando
mi ventana en llamas
mi historia como pájaros enfurecidos
la niña que llora
que sabe que no puede nombrar el tiempo
los espejos que no devuelven nada
más que sombras
más que una semilla
que se abre
me abro
quiero irme
buscarme fuera
desprenderme de mí
de mis manos
de mis pájaros y silencios
pero tu mano quieta
tu rostro
el hambre

sudoroso de nada

¡con qué tristeza corre el agua por las hojas!
¡con qué labor las hormigas hacen sus caminos
y se pierden en la espesura de un jardín lleno de hierbas
y flores silvestres!

del poema que me nace
hay un gemelo maligno esperando
un no-poema guardado entre flores
y perros sedientos
que me beben cual vino
o arroyo

¡con qué ternura cantan las aves
con qué dolor se aleja la primavera!
los árboles cantan en suspiros de viento
la llegada de la sequía y amargura

mi corazón en una hoja
en un canto solemne a la luz de una luna pálida
e inmóvil
cuerdas que rozan el absurdo
provocando una catarsis efímera y dulce

¡con qué angustiosa necesidad
las palomas vuelan lejos del nido que las contuvo!
su llanto invade las noches
como silenciosos fantasmas alborotan el polvo
y se esconden entre los limoneros

y bajo una marchita noche de verano
escucho mis voces
las mujeres que viven en mi
y me llaman
me nombran
me devoran y esparcen mi sangre
cual alfombra sobre las piedras
gritan apasionadas
piden que escriba
-que las dibuje suaves
sobre la tibieza de otro cuerpo solitario-

luego callan
y su respiración se convierte en la mía

I Write Sins Not Tragedies

buscar el suelo
la tierra mojada
y no saber cómo

algo crece
se arremolina como empujado por el viento
junto a residuos de otoños pasados
telarañas secas y sangre 

se envuelve a sí mismo
sin saberse
sin sentirse siquiera
y poco a poco contamina
se vuelve hiedra espinosa alrededor de mis dedos
va abriendo surcos en mi piel
pare ríos de hierro y restos de aromas primaverales
que quedaron atrapados entre cuerpos vacíos
carentes de alma o de dolor o de desgarros
portadoras de un solo ojo hambriento
que busca furtivamente el cadáver de esas noches tibias
en donde manos y bocas y tragedias se unen
en un sediento suicidio
y se desintegran y se arman nuevamente
como piezas de un juego
que no encajan perfectamente
y después se despiden
en un abrazo efímero donde
ninguna lágrima nace ni muere
un simple adiós sin remordimientos ni esperanzas
el saber que mañana ni pasado volverán a verse

y esas bocas y esas manos y ese ojo 
-ahora inmóvil, horrendamente satisfecho-
buscarán otros cuerpos vacíos
otros brazos en los que caer
otra cuna en la cual revolcarse cual bestias
devorándose sin deseo
bebiéndose la sangre
rasguñando sus propias médulas
apresándose en el estrepitoso sentimiento de libertad

y después el silencio
el café caliente y el diario
el sonido de la selva marchita
de los animales mecánicos
de las horas -espantosas, interminables-
y eso que crece 
y duele 
y sangra 







no puedo

allí se esconden mis otros cuerpos
piden a gritos que abra
que los aleje del frío

tienen los dedos congelados
golpean sus dientes con rabia
como animales en celo me devoran
toman café en tazas de barro
mientras sus uñas rugen en la noche

qué quieren
porqué me atormentan
dormir es sufrir
es sentir miedo
la oscuridad es mi jaula
es su libertad
sedientos de sueños me persiguen


me refugio en mi humo
una música pesada contamina el ambiente
mi cama es un campo de batalla
mis pies son peces fuera del agua
sólo queda reir con nerviosismo
esperando que logren alcanzarme
y me entierren con ellos


los oigo gemir
bestiales se esconden
en las cenizas



-no me atrevo a abrir la puerta-

vómitos mentales

sentir
sentir eso que nos hace más viejos
que nos controla
presión
humo
demasiado humo
rodeándonos
borroneando las sombras
convirtiendo las mesas en bestias
y las paredes en abismos de cemento

ser vacío
ser silencio
ser miedo
no ser nada aparte de una soledad
una ausencia en medio del frío
de la ciudad gris y espantosa
que nos retiene entre hongos de ladrillo
y tormentas

la niña llora
por qué
quién robó su infancia
quién ahorcó sus sueños y muñecas
quién se llevó su risa y la cambió por ríos salados
por cielos colmados de pájaros que gritan de dolor

alguna voz entra por la ventana
y se transforma en años y deseo
alguna página en blanco se llena de palabras
pero no tienen ningún sentido
nunca lo han tenido
no son más que tinta y sentimientos desgarrados

de qué sirve ahora rasgar las piedras
o mirar suplicantes el infinito
esperando por una respuesta
el que ayer nos dio
hoy se aleja
llevándose tanto su amor como su odio
pero no hay más que pedir
aparte de un brazo
o una pierna
que a veces hacen falta
para seguir

I'd appreciate your input

del respirar
del morir
.............-lenta
..............pesada
..............dolorosamente-

de las bocas que escupen
de lunas frías
de gatos acechando la noche
maullando en balcones pelados
y escapando de perros hambrientos

de destinos incumplidos, de gritos
de mares enloquecidos
de cinturas sin brazos
de brazos sin fuerzas
de fuerzas desbordantes y huérfanas
............................-heridas-

del barro
del reloj que nos consume
-del terrible sonido del tiempo
....................................y la lluvia-
del entumecimiento del cuerpo
que inmóvil
observa nuestra muerte
.......................-su muerte-

del cadáver de la espera
del abismo que guardamos

de allí nace el poema

old yellow bricks

And sometimes you close your eyes
and see the place where you used to live
When you were young 

The killers



aquellas palabras
las que no se oyen
las que se escabullen entre las copas de vino
y el humo
-el terrible humo
que envuelve cuerpos y ojos
y los convierte en los ingredientes
de un brebaje maligno y carente de afecto-

aquellas que guardan el secreto de tu piel
ese que sólo conocen los carteles grises de la avenida
que separa tu dolor de mi cama

aquellas que se pierden entre los pliegues de tu ropa
-¿amarán las aves
cantará el arrullo como canta el poema
o será el aullido de un sufrir ignorante y puro?-

aquellas palabras que no salen de tu boca
ni mueren en el húmedo asfalto del otoño
son las más dolorosas

save me

¿qué más puede pedir un corazón desesperado?
del otro lado de la fuente
no había más que agua verde
y algunos gansos con las alas rotas


jirones de viento
vertientes
¿hasta cuándo, amor
nos cansaremos?
¿hasta cuándo seremos sólo piel
y algunas palabras
que se suicidan en nuestros labios?

dame sombras
no abismos de agua
no caricias ni luces

quizás, quizás, quizás...
vístete
no tienes nada que hacer aquí
yo no tengo nada que amar alli
por eso me quedo
ahora
en el frío
mis pies susurran los pasos
que hacen falta para alcanzarte



en algún momento entre las hojas del otoño
abandoné todo aquello que me ataba al silencio
y reí
son esos perros que del otro lado del cristal miran con furia
los que arrancarán mi carne y desparramarán por el suelo
la sangre y la memoria que me hacen


correrlomásrápidoquepuedanoesunasalida

aquí yace mi voz
no dejen flores ni lamentos
porque el requiem ha terminado
y no queda más que decir

OMG

Qué más queda por hacer cuando se llega al punto en que el dolor se convierte en un simple vacío, un desgano que nos inunda y sobrepasa para dejarnos en completo blanco, mirando un punto fijo en la pared con el corazón apretado y el único pensamiento moribundo de que ya nada tiene valor ni sentido. Ese punto donde no existe mañana, ni un quizá, ni siquiera una pequeña ráfaga de podría, sino tan solo el hecho del ahora interminable y desgastante que nos rodea con una inmensidad abominable y sólo nos permite respirar, mientras todos los demás músculos del cuerpo se endurecen y acumulan físicamente la tensión emocional que nos está torturando.

¿Qué hacer cuando todos los esfuerzos por mantener la sonrisa se descompensan y caen bruscamente dentro de ese vacío? ¿Cómo reaccionar ante la falta de interés sobre lo que deberíamos hacer para salir de esa situación? Qué hacer cuando los pilares que toda la vida nos acompañaron y sostuvieron cada una de nuestras acciones se desmoronan frente a nuestros ojos y no podemos más que gritar y llorar de rabia y sufrimiento. Peor, ni siquiera eso, los gritos se ahogan con las lágrimas en un silencioso y sofocante intento por no demostrar las costillas rotas ni los hombros caídos, por mantener firmes las piernas que en vano intentan sostener ese cuerpo pesado -y desgraciado- en donde habita un alma dueña de una soledad tremenda y con el único objetivo de tratar de descifrar el por qué de la enorme grieta que se abre donde debería haber plenitud y alegría. ¿Deberíamos correr y tratar de atrapar los pedazos que caen violentamente, arriesgándose a que uno de ellos caiga sobre uno? ¿Extender los brazos y comenzar a caminar ciegamente hacia las paredes que se alzan y nos envuelven fríamente esperando que nuestra frente las encuentre y sangre?

Dónde se guarda la desesperación que aparece cuando la imagen de un dios llora y sangra, mientras que el otro yace emborrachado de odio y licor y humo espeso sobre la alfombra que el tiempo sólo desgastó y manchó de culpas en vez de adornar con glorias y risas.
Qué hacer cuando la propia existencia se convierte en un trapo inútil que ni siquiera merece ser desarmado, y simplemente se arroja a los perros y al barro, y se abandona toda culpa y remordimiento hacia ese jirón de tela que sucio de errores se aleja lentamente sobre la corriente de la vida.






+
necesitaría un tiempo para decir
te necesito
ábreme
deja que mis entrañas sientan el aire
la libertad

father time

soy sólo yo
y esta tormentosa infelicidad que me recorre
no como sangre
ni aire
más bien como un parásito
o un fantasma

Bron-Ya-Aur

qué hago con toda esta furia contenida
con este odio que crece
...............................y se deforma
.
................acaso debería
atarlo a las gaviotas
.........................y dejarlo libre
esparciendo rencores por el mar
convirtiendo la arena
en suciedad y vicios desperdiciados
.
....quizá..............gritarlo
deshacerme en Cursivagritos
..............................hacerme
....-volver a ser
............................al menos-
por unos minutos
algunas hojas
media taza de té con edulcorante
.
volcarlo en papelitos
y en un ritual mudo
quemarlo en la terraza
.
o simplemente
dejar que me devore
y convierta el desorden que reina mi cabeza
en una jauría de lobos
o en flores sin aroma

Take me out

I sit here on the stairs 'cause I'd rather be alone.
If I can't have you right now I'll wait, dear.
Guns and roses



nada me colma
.
a mi lado fantasmas se debaten mis huesos
que aún están cubiertos de carne
memorias de mármol caen desde los techos
y se estrellan contra la dureza del suelo
haciéndose añicos, polvo
nada
.
lamo mis heridas
sola
dentro de un silencio
que apreta desde adentro
me enloquece
es como si mi corazón estuviera atrapado
entre una puerta y su marco
mientras alguien cierra la puerta despacio
con fuerza
con acumulado odio
como si mis pulmones
atrapados en una caja de humo
se llenaran de cenizas y espacios mugrientos
y abandonados
.
abandonado mi cuerpo junto al barro
junto al arroyo que hoy forman mis abismos
y mi ternura descascarada
convertida en cuerdas viejas
que en vez de dulce música
ya no producen más que un grito
desgarrante y desolador
.
qué infierno es éste
que pecado me ensucia
qué criaturas se debaten como perros hambrientos
mi locura y desesperación
.
qué ojos se atreven a mirar mi sufrimiento
qué boca acompaña a esos ojos
y dibuja una sonrisa