lunes, 12 de julio de 2010

go to sleep my love

los dedos quedaron desnudos frente a la tinta
no había eco que produjera estupor
no había dolor que contar
no había sentimiento
que necesitara salir
y estrellarse contra otros ojos
que no fueran los míos
sólo había vacío
y dentro del vacío
un amor que quizá ni exista

4 comentarios:

Señor De la Vega dijo...

Mi Señora Agostina,
de imágenes poéticas e imaginación anda sobrada:

sólo había vacío
y dentro del vacío
un amor que quizá ni exista.


Lo genial de ésta que dejó, es que obviando las paradojas cuánticas, lo que sí es capaz de llenar un vacío, con algo dentro, donde ahora solo el vacío ocupa, es el tiempo, por supuesto aventurar el futuro es siempre un ‘quizás’ pero nada se descarta cuando el tiempo sobra, y si ese vacío tiene el espacio para el amor, el tiempo lo llenará de amor, una o muchas veces. ¿Apostamos?
Suyo, Z+-----

federic dijo...

siempre hay algo dentro del vacio.

Tomás Mielke dijo...

el vacío solo es una puerta que nos lleva a otros lugares vacíos de soledad, tristeza, ausencia, amores que QUIZÁ no existan ...

bs

marie augustine. dijo...

qe lindo el final.