domingo, 30 de noviembre de 2008

Te siento, a veces, sobre el umbral de mi almohada
y todo tú me dueles, sobre mis manos y mis ganas,
estas ganas de perderte,
entre las costras del sueño,
y no hago más que quererte.
esperarte un poco, también me duele
(aunque no sea cierto).

Todo tú me dueles,
tus besos en mis besos
y mis abrazos urgentes
de piel, tal vez, de deseo,
de ese dolor claro, sin herida,
sin lugar (a dudas), sin tiempo.

Entre tus brazos nunca te encuentro,
sólo queda un rastro de tu aroma,
a tu olor a desconcierto,
y hasta que me doy cuenta
de la verdad de tus largos dedos
también me duele en todo tú, tu pecho.

A conciencia, o a desacierto
sería fácil mentirle a los cuervos
si me vistiera en tu aura,
salvaje paloma triste,
y me rezara en tus noches
intercambiando moscas
a veces, también tristes.

Todo tú me dueles,
desde mi amor hasta el tuyo
y en ese camino tortuoso y dulce
lleno de cuerpos (desnudos al tiempo),
te duelo dentro y fuera del futuro
o de este amor que, tal vez, no sea cierto.

8 comentarios:

rR. dijo...

todo duele (más) si no es cierto.


anónimos saludos !

eliú dijo...

"...estas ganas de perderte,
entre las costras del sueño..."



entre las costras
del sueño...





genial!

ilich dijo...

Me encantó el uso de los aperntesís, está de más decirte que elpoema es magnifico.

Un saludote.

Por cierto, la palabra verificadora fué: tension

Tomás Mielke dijo...

Hola querida amiga, agradecerte que visitaras mi hotel y aquí que he repasado tus numeosos blogs y no sabía exactamente cual elegir pero este se quedará añadido a mi lista de huéspedes.
Por cierto, me ha encantado este poema triste, doloroso y apasionado

besos

malena dijo...

Es que el amor duele...
Tu poema, precioso como siempre!
besitos

Jorge Ampuero dijo...

También te siento frágil y desnuda entre la fibra filosa de los versos.

Abrazos...

Verónica Cento dijo...

Te linkeo entonces. Saludos.

"Yo En Resistencia" dijo...

cuanto dolor, cuanta ausencia...

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LIBELULA VIVIENTE