viernes, 18 de noviembre de 2011

semilla

ábreme
soy víscera
soy semilla infecunda
ramas que se estiran hacia un desierto
como brazos hacia una ausencia
vísteme no con flores
no con calidez ni prisa
vísteme de hierbas silvestres
y rocío de invierno

mis manos enajenadas
buscan tu rostro
dibujan una boca suave y húmeda
abren párpados cansados
un tronco pálido sostiene tu cabeza
un fervor de lunas te atrapa
y mis manos
que vienen a tu encuentro
que no te encuentran
mis manos que atrapan canciones épicas
que se buscan a sí mismas
y se chocan secas y temblorosas

y tu rostro que sigue inmóvil
el viento que te nace
el hambre de tus pulmones
tu mano que se suma a mis manos
pero no me busca
no peregrina hacia mi pecho
para sentir un corazón culposo
no recorre piel ni pelo ni sueño
tu mano quieta
tu cuerpo dulce
tu voz callada

y mis gritos
mis dedos gritando
mi ventana en llamas
mi historia como pájaros enfurecidos
la niña que llora
que sabe que no puede nombrar el tiempo
los espejos que no devuelven nada
más que sombras
más que una semilla
que se abre
me abro
quiero irme
buscarme fuera
desprenderme de mí
de mis manos
de mis pájaros y silencios
pero tu mano quieta
tu rostro
el hambre

4 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

Querida Agos:
Degusto tus versos con el inaudito placer que me provoca leerlos y saber que tu poesía evoluciona hacia alturas insospechadas. Te paso mi link del face, a ver si me añades: http://www.facebook.com/#!/jorgeampuero777

Besos :)

Señor De la Vega dijo...

Si en la comisura de mi sonrisa se dibujase el roce de un beso que no fue mejilla, desearía tu nombre y labios.

Mi Señora, su evolución p es mi gesto,

Suyo, Z+-----

JA dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=E4kc0Aby2vA

Juan Antonio dijo...

Fascinantes letras, desbordantes de intensidad.

:)