miércoles, 6 de julio de 2011

save me

¿qué más puede pedir un corazón desesperado?
del otro lado de la fuente
no había más que agua verde
y algunos gansos con las alas rotas


jirones de viento
vertientes
¿hasta cuándo, amor
nos cansaremos?
¿hasta cuándo seremos sólo piel
y algunas palabras
que se suicidan en nuestros labios?

dame sombras
no abismos de agua
no caricias ni luces

quizás, quizás, quizás...

10 comentarios:

Leo Mercado dijo...

Aquí me quedo.
Me resulta increiblemente fantástico ver ahí, tan chiquita y tan grande.
Porque, en definitiva, la experiencia con la poesía, es una experiencia con la vida misma,con lo que nos toca en suerte.
Aquí me quedo, insisto, a disfrutar leyéndote.
Un saludo

Funes de la Torre dijo...

Es increible cuando uno busca desesperadamente el amor y encuentra solo un afecto superficial o la mal llamada "calentura",
muy triste,

Funes

Señor De la Vega dijo...

Mi Señora,
Qué simpleza el contraste y qué difícil lo fácil
empiezo a desear, llegado el tiempo
qué fácil lo difícil de negarse
Suyo, Z+-----

Sarco Lange dijo...

Esa imagen de los gansos con las alas rotas me heló la sangre.

bss.

Carla dijo...

Bellos versos que llegan.

Saludos.

Anouk A. dijo...

Qué delicadeza en este poema... me ha encantado... :)

JA dijo...

MIS PALABRAS CAVILAN SOLAS, LES SOY INDIFERENTE, SOY YO EL QUE SE PRECIPITA..

Pablo Hernández M. dijo...

lo que se da nunca debe sobrar

Layla dijo...

Versos que llegan y que rompen algo. Me gustó mucho ;)

JA dijo...

http://open.spotify.com/track/4A3P0UVfx28TH0fghxJ16u