viernes, 23 de julio de 2010

el otro lado

dejaré mis ojos marchitos
y mi corazón abierto
al borde del arroyo
.
dejaré que mis pies toquen el agua
-si tan solo eso bastara
para limpiar el alma de todo pecado-
.
en la orilla
arrojaré un poema al aire
y veré cómo en vez de convertirse en pájaro
se aleja perdido en nubes de lluvia y fantasmas
-desde allí mi corazón
no es más que un diente de león
teñido de carmín y rosas-
.
iré al otro lado
y desde allí contaré cada piedra
y cada rayo de luna que decoraron mi camino
tenderé sobre las ramas
cada gesto y aroma que alguna vez me alborotaron
y veré cómo mis sueños
se adormecen sobre los lirios
iré al otro lado
.
no sé si vuelva

6 comentarios:

Tomás Mielke dijo...

oir supuesto, siempre hay qu volver aunque sea en nubes de algodón de lluvia

precioso

Jorge Ampuero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge Ampuero dijo...

Bello e inquietante poema, Agos... a veces la cuestión no es ir sino poder salir del otro lado.

Un abrazo...

LA OVEJA NEGRA dijo...

Me gustan muchísimo las fotos anteriores :)

Señor De la Vega dijo...

dejaré mis ojos mojados
y mi corazón marchito
al borde del arroyo
.
dejaré que mis pies toquen el agua
-pues solo eso bastara
para descreer de los pecados-
.
en la orilla
arrojaré un poema al aire
y veré que no era pájaro solitario
pues se aleja en bandadas de poemas migratorios
-desde allí mi corazón
no es más que un diente de ratón
que se transmuta en cariño bajo nubes y almohadas-
.
iré al otro lado
y desde allá contaré cada piedra
y cada rayo de luna que decoraron mi camino
tenderé sobre las ramas
cada gesto y aroma que alguna vez me alborotaron
y veré cómo mis sueños
se adormecen sobre los lirios

iré al otro lado
.
no sé si vuelva
a ser tan feliz cruzando tan poco

fusionando a Agostina
Suyo, Z+-----

Andrea R. Aragón J. dijo...

wow... buenisimo... meterte tanto en un estado muchas veces es difícil regresar...