soy como otra persona
sin biblia a la cual rezarle
sin el dolor de las distancias
sin el sonido del corazón agrietándose
o el crujir de los huesos solos
bajo las sábanas de flores
¿en dónde dejé mi cuerpo
adornado de soledades,
en qué cajón guardé los destellos de luz
que le había arrebatado a tu traje blanco?
si alguien lo sabe
que me diga el depósito
en donde dejé mis extremidades
y mis almas
porque no lo recuerdo
y sin mis odios o fracasos
me siento vacía y sola
no es silencio lo que muestro
ni llanto lo que escondo
lo que tengo en la boca
no son palabras que urgen salir
ni gritos capaces de desgarrar las paredes
en mis manos no hay promesas desgastadas
y en mi piel no se marchitan besos de otros labios
al contrario
cuánto quisiera una caricia vieja en mis brazos
o una sonrisa perdida entre los libros
cuánto quisiera cambiar mis sobornos al tiempo
mis mentiras cocidas con miedo
y mis arreglos de plastilina
por otros cielos más dulces
otras manos más blancas
y otras mentes más nuevas
que no sepan del espanto
ni de la incompetencia
¿quién aceptaría mi falsa inocencia
y me entregaría a cambio
un amor que no merezco?
sin biblia a la cual rezarle
sin el dolor de las distancias
sin el sonido del corazón agrietándose
o el crujir de los huesos solos
bajo las sábanas de flores
¿en dónde dejé mi cuerpo
adornado de soledades,
en qué cajón guardé los destellos de luz
que le había arrebatado a tu traje blanco?
si alguien lo sabe
que me diga el depósito
en donde dejé mis extremidades
y mis almas
porque no lo recuerdo
y sin mis odios o fracasos
me siento vacía y sola
no es silencio lo que muestro
ni llanto lo que escondo
lo que tengo en la boca
no son palabras que urgen salir
ni gritos capaces de desgarrar las paredes
en mis manos no hay promesas desgastadas
y en mi piel no se marchitan besos de otros labios
al contrario
cuánto quisiera una caricia vieja en mis brazos
o una sonrisa perdida entre los libros
cuánto quisiera cambiar mis sobornos al tiempo
mis mentiras cocidas con miedo
y mis arreglos de plastilina
por otros cielos más dulces
otras manos más blancas
y otras mentes más nuevas
que no sepan del espanto
ni de la incompetencia
¿quién aceptaría mi falsa inocencia
y me entregaría a cambio
un amor que no merezco?